Muy agradecido a los seguidores de este blog, os informo de que termina esta experiencia a la par que acaba el año. La noche que viene es la de los grandes propósitos, ya sabéis, y uno de los míos consiste en ... digamos que administrar mejor la aceleración del tiempo. Ojalá se cumpla esta aspiración y también todas las vuestras. Gracias.

Julio.

Nochevieja de 2013.


martes, 16 de noviembre de 2010

Anaical: más cantidad, mejor sabor


 
Hotel y Cafetería Arias (hoy Arándanos), capilla de San Roque y nogal de Recaredo.    


La fotografía de Piti que aparecía en la entrada Oú sont elles? mueve a la nostalgia. No es eso lo que las imágenes de hoy buscan provocar. La nostalgia añora lo que realmente existió, se tuvo, se gozó y se perdió. Quienes conocieron el viejo Hotel Arias y la primera fábrica de Anaical ya van siendo muy mayores, apenas usan internet y, aunque lo usaran y vieran estas fotos, ... tienen motivos de mucho más peso para la nostalgia que provocan las cenizas del tiempo.
Los jóvenes no pueden sentir nostalgia de lo que no conocieron.    
Tampoco estas fotos buscan mover a la melancolía, esa morbosidad del ánimo que conduce a añorar lo que no existió jamás. El Valle de la Libertad y otras fantasías románticas, ya sabéis.    
      
En los años 20 del pasado siglo, los hermanos Evencio e Isaac Arias iniciaron juntos una carrera empresarial que luego desarrolló cada uno por su lado. Isaac se ocupó en la hostelería, siempre con un marchamo de elegancia y calidad. Evencio puso su empeño en la fabricación de bebidas refrescantes para las que llegó a abrir un apreciable mercado.
El negocio hostelero de Isaac e hijos continúa en su lugar aunque con otro nombre. También lo gobierna un Arias, sin relación familiar con los fundadores, que guisa su propia fama a base de calidad y excelencia en la cocina.

La planta embotelladora de Evencio pasó de Villablino a Rioscuro con ánimo de crecer y resistió cuanto pudo, pero acabó sucumbiendo al poderío avasallador de las multinacionales.
     
Recuperar la planta embotelladora para exportar agua es un tema recurrente en todas las campañas electorales. Como el tren turístico Ponfeblino, el Parador Nacional de Turismo, el Museo de la Morfología (nunca supe de qué leches se trata) y la diversidad de apuestas que hacen los políticos manejando pólvora ajena.         
Hace un siglo, Arias, Gómez, Cosmen y algunos otros creyeron que Villablino estaba llamado a ser centro industrial y de servicios para un amplia área del noroccidente leonés. Más o menos el mismo territorio que, hace unos veinte años, pudo haber sido declarado Parque Natural. 
La melancolía es un yermo y la mamandurria favorece la mansedumbre, estrangula la iniciativa y asegura que nada cambie para los encantados con el statu quo: más cantidad, mejor sabor.  

Y un toque nostálgico (para mayores de 65): qué guapa estaba La Plaza con la capilla San Roque, la fuente de Don Paco y la cunxial de Recaredo.             
      



 
Flota de camiones. Imagen tomada de la web
    
 
 
 
 

1 comentario:

montañés dijo...

http://montesoccidentalesdeleon.blogspot.com/2010/11/ofensiva-berciana.html